Argumento:

Este libro es como un relámpago en un cielo claro. Decir que la novela heroica, espléndida, elocuente, desinhibida, ha retornado de pronto en una época de un antirromanticismo casi patológico, sería inadecuado. Para quienes vivimos en esa extraña época, el retorno -y el alivio que nos trae- es sin duda lo más importante. Pero para la historia misma de la novela -una historia que se remonta a la Odisea y a antes de la Odisea- no es un retorno, sino un paso adelante o una revolución: la conquista de un territorio nuevo. -- C. S. Lewis, Time & Tide La obra de Tolkien, difundida en rnillones de ejemplares, traducida a docenas de lenguas, inspiradora de slogans pintados en las paredes de Nueva York y de Buenos Aires, ... una coherente mitología de una autenticidad universal creada en pleno siglo veinte. -- Georg Steiner, Le Monde

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La obra comienza con la noticia de la celebración del 111 cumpleaños de Bilbo Bolsón en la Comarca. Sin embargo, para Bilbo, esta gran fiesta tenía como motivo principal su partida hacia su último viaje, producto del deseo de terminar sus días en paz y tranquilidad. El mago Gandalf, amigo de Bilbo y quien estaba informado de la decisión del hobbit, también acudió a la fiesta. Tras el discurso pronunciado por Bilbo, éste se puso su anillo mágico y desapareció ante los sorprendidos hobbits. Gandalf, que sabía bien lo que acababa de hacer Bilbo, le encontró en Bolsón Cerrado y allí tuvo una pequeña discusión con él, ya que se negaba a dejar el Anillo junto con el resto de la herencia a su sobrino Frodo; sin embargo, el mago acabó convenciéndole y Bilbo al fin partió. Entonces, debido a las dudas que le estaba ocasionando el Anillo, Gandalf parte en busca de información sobre él, no sin antes informar a Frodo de que lo guarde y no lo toque.

Casi veinte años después, Gandalf regresa a Bolsón Cerrado y le cuenta a Frodo lo que había descubierto sobre el Anillo: que se trataba del mismo que el Rey Isildur de Arnor le había arrebatado al Señor Oscuro Sauron y que muchos años después había sido encontrado por la criatura Gollum tras haberse perdido en el río Anduin durante el Desastre de los Campos Gladios. Entonces el mago le aconseja a Frodo que lleve el Anillo a Rivendel, pues los Nazgûl, servidores de Sauron, lo estaban buscando, y allí los sabios decidirían sobre su destino. Junto con su jardinero, Sam Gamyi, Frodo traza un plan para salir de la Comarca con el pretexto de irse a vivir a Los Gamos; pero el plan acaba siendo descubierto por otros dos amigos, Pippin y Merry, que deciden acompañarle también.

Tras adentrarse en el Bosque Viejo con el fin de evitar los caminos, los hobbits son atrapados por el Viejo Hombre-Sauce, un ucorno, que les tiende una trampa; sin embargo, son salvados por un misterioso personaje llamado Tom Bombadil. Tras pasar unos días en su casa, los hobbits partieron de nuevo hacia Bree, pero acabaron perdidos debido a la niebla y llegaron a las Quebradas de los Túmulos. Allí son capturados por los Tumularios, pero de nuevo, tras cantar Frodo una canción que Tom Bombadil le enseñó, éste acude en su ayuda y les salva, dándoles unas armas tumularias para que pudieran defenderse en su viaje.

Una vez en Bree, los hobbits fueron a El Poney Pisador, donde, accidentalmente, Frodo se puso el Anillo, alertando así a los Nazgûl que les perseguían. Gracias a un amigo de Gandalf, llamado Aragorn, y al hobbit Nob, pudieron salvarse cuando los Nazgûl atacaron la posada esa noche. Al día siguiente, acompañados por Aragorn, los hobbits partieron hacia Rivendel. En su parada en Amon Sûl, los Nazgûl les atacaron de nuevo, esta vez hiriendo a Frodo de gravedad. Tras combatirles, pudieron escapar y llegar cerca del vado de Bruinen, donde se encontraron con Glorfindel, un Elfo de la casa de Elrond, que los acompañaría hasta Rivendel. De nuevo perseguidos, Glorfindel se adelantó llevando Frodo montado en su caballo, Asfaloth, y, al llegar al río, los Nazgûl fueron arrastrados por su corriente gracias al poder de Rivendel.

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